Antropología Filosófica: definición de hombre

El hombre, un ser privilegiado de su existencia y poder, abusivo y a la vez ignorante de sus virtudes, un ser diferenciado de todos por su racionalidad, que si bien no lo hace perfecto, lo hace capaz de comprender y analizar sus acciones, le otorga libertad, a través de su conciencia se hace cargo de sus acciones y de si mismo, a través de su racionalismo habla, se comunica y se convierte en un ser sociable capaz de vivir en sociedad y de respetar las reglas impuestas por la misma, o bien de no respetarlas, pero asumiendo la pena. A través de su racionalismo se convierte en el centro pensante del mundo, en un creador a escala que, a través de su pensamiento crea o en su defecto destruye. Todo lo hace gracias a su racionalidad, a su libertad de pensamiento y acto, y a su poder de comunicación. El ser humano racional se hace consciente de su cuerpo, de su alma, de lo que y de lo que no ve, de lo que puede medir y de lo que no, conoce sus ataduras físicas y razona en pos de ellas, para liberarse de las mismas, piensa y analiza los pormenores y las dolencias de la vida, las lleva a un nivel espiritual de paz muchas veces, a pesar de que está totalmente consciente de que llegara a la paz en la liberación total de sus ataduras físicas, cuando el alma se libere del cuerpo, que por otro lado es también su instrumento para ser libre, expresarse y dignamente siendo el ser superior de la biosfera.

Datos personales

Mi foto
Chile
Pretendo ser una destacada economista con nociones humanistas

domingo, 11 de septiembre de 2011

EL FALSO HUMANO (contraparte de, el hombre)

Es un texto que escribí, sin la intención de difamar a nadie, sólo lo hice en base a las personas que me ha tocado conocer en la vida... Si quieres entenderlo mejor, lee lo que está debajo del encabezado de mi blog. Mi twitter es @FiaOrland

El hombre, un ser desdichado de vivir, que cree que supera a todos por la utópica e ideal imagen de racionalidad que lo caracteriza, pero que en la realidad hasta un animal, puede estar ahíto en su regocijo de no haber nacido humano. La racionalidad debería llevarlo a la perfección, al idílico momento en el que pudiese ser capaz de comprender y analizar el por qué de sus actos, de retractarse, de usar la tan olvidada conciencia. Tiene la facultad de hablar, pero aún no aprende a comunicarse y a utilizar el lenguaje como un medio realmente social, el cuál debería permitirle cumplir las reglas impuestas por la misma falsa sociedad que predica pero no practica. Las falsas reglas morales y éticas que ningún hombre conoce verdaderamente. El ser humano racional, se hace consciente de su cuerpo, no lo regala como un animal instintivo para sentir placer, y también se hace consciente de su alma, lo que nos lleva a concluir que no existen seres humanos racionales sobre la tierra y estamos en la misma condición de un animal inútil y desdichado de su existencia, soportando la perfidia de los que se hacen llamar humanos pero no son más que bestias instintivas. El falso humano solo se liberará de su vil instrumento llamado cuerpo, cuando llegue lo tan deseado y esperado, la muerte de su cuerpo, ojalá en conjunto de su alma para que no pueda hacer más daño y dar paso a otros a ser los seres superiores de la biosfera, ya que nosotros los falsos humanos no lo merecemos.